« Cuanto más indefensa es una criatura más derecho tiene a ser protegida. »
¿Te has planteado alguna vez si tu perro o tu gato podría tener un problema de salud sin mostrar síntomas claros? Muchas enfermedades internas avanzan de forma silenciosa durante meses. El análisis de sangre en mascotas es una de las herramientas más fiables para detectar alteraciones antes de que el problema sea evidente. En Centro Veterinario Arakela, en Aravaca (Madrid), utilizamos la analítica sanguínea como parte clave de la prevención y el diagnóstico veterinario.
Un análisis de sangre veterinario es una prueba diagnóstica que permite evaluar el estado general de salud del animal mediante el estudio de distintos parámetros sanguíneos. A partir de una pequeña muestra se obtiene información relevante sobre órganos, metabolismo, sistema inmunitario y posibles procesos patológicos.
No se trata de una prueba genérica, sino de un estudio que se adapta a la edad, los síntomas y los antecedentes de cada mascota.
El análisis de sangre no se solicita únicamente cuando el animal está enfermo. Existen situaciones en las que está especialmente indicado:
En perros y gatos adultos y senior, la analítica permite detectar enfermedades en fases tempranas, incluso cuando el animal parece estar sano.
La analítica preanestésica ayuda a valorar si el animal puede afrontar una anestesia con seguridad y a ajustar el protocolo anestésico.
Cansancio, pérdida de apetito, adelgazamiento, aumento de la sed o cambios de comportamiento suelen tener reflejo en la sangre.
Animales con patologías renales, hepáticas, endocrinas o en tratamiento prolongado necesitan controles analíticos periódicos.
La analítica sanguínea no establece un diagnóstico por sí sola, pero orienta de forma muy precisa.
Según el caso, el veterinario puede solicitar distintos perfiles analíticos.
Evalúa glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Es fundamental para detectar infecciones, anemias y alteraciones del sistema inmunitario.
Analiza el funcionamiento de órganos como riñón e hígado, además de parámetros metabólicos como glucosa, proteínas y electrolitos.
En función de la sospecha clínica pueden solicitarse hormonas, marcadores pancreáticos o perfiles geriátricos completos.
La extracción es un procedimiento rápido y seguro. Se obtiene una pequeña muestra de sangre, normalmente de una vena de la pata o del cuello. No suele requerir sedación y la molestia es mínima.
Un valor alterado no siempre indica una enfermedad grave. El estrés, la medicación, la edad o un ayuno incorrecto pueden modificar algunos parámetros. Por eso la interpretación debe realizarla siempre un veterinario, valorando el conjunto de resultados y el estado clínico del animal.
En perros y gatos senior, la analítica sanguínea es especialmente importante. Muchas enfermedades asociadas a la edad no presentan síntomas claros en fases iniciales y se detectan antes en sangre que en la exploración física.
"En una revisión rutinaria le hicieron un análisis a nuestro gato y detectaron un problema renal muy incipiente. Gracias a eso pudimos actuar a tiempo. Nos explicaron todo con claridad y tranquilidad." – Laura M.
No. Es una prueba segura y rutinaria en veterinaria.
Depende del tipo de análisis. El veterinario indicará si es necesario.
Es una molestia leve y muy breve.
Desde minutos hasta 24–48 horas, según el tipo de estudio.
No siempre, pero reduce mucho la probabilidad de patologías graves.
El análisis de sangre en perros y gatos permite conocer qué ocurre dentro del organismo antes de que aparezcan síntomas evidentes. Utilizarlo de forma preventiva es una de las mejores decisiones para cuidar la salud a largo plazo.
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