« Cuanto más indefensa es una criatura más derecho tiene a ser protegida. »
Tu perro bebe más agua de lo normal. Tu gato empieza a orinar fuera del arenero. No parece grave… pero podrían ser las primeras señales de algo más serio. La insuficiencia renal en perros y gatos es una enfermedad frecuente, especialmente en animales adultos y senior, y muchas veces avanza de forma silenciosa. Detectarla a tiempo marca la diferencia en su calidad y esperanza de vida.
La insuficiencia renal es una enfermedad en la que los riñones pierden progresivamente su capacidad para filtrar toxinas y regular el equilibrio de líquidos y minerales del organismo. Puede presentarse de forma aguda (aparición rápida y potencialmente reversible) o crónica (progresiva y permanente).
En gatos, especialmente a partir de los 7-8 años, la insuficiencia renal crónica es una de las patologías más diagnosticadas. En perros también es habitual en edades avanzadas. El envejecimiento natural del riñón, infecciones, intoxicaciones, enfermedades dentales graves o problemas hereditarios pueden favorecer su aparición.
En fases iniciales los síntomas pueden ser sutiles. Los más habituales son:
En fases avanzadas pueden aparecer deshidratación, anemia o debilidad marcada.
Se desarrolla en horas o días. Puede estar causada por intoxicaciones (plantas, medicamentos humanos, anticongelante), infecciones graves o deshidratación severa. Requiere atención veterinaria inmediata.
Es progresiva y suele detectarse en animales senior. No tiene cura, pero con tratamiento y control adecuado se puede mantener una buena calidad de vida durante años.
El diagnóstico se basa en:
Las revisiones veterinarias periódicas permiten detectar alteraciones antes de que aparezcan síntomas evidentes.
El tratamiento depende del tipo y fase de la enfermedad. Puede incluir:
En casos agudos graves, la hospitalización puede ser necesaria.
La dieta renal está formulada para reducir la carga de trabajo del riñón. Contiene niveles controlados de fósforo y proteínas de alta calidad. Cambiar la alimentación bajo supervisión veterinaria es una de las medidas más importantes para frenar la progresión.
No siempre es posible prevenir la insuficiencia renal, especialmente la asociada al envejecimiento. Sin embargo, sí se puede detectar precozmente mediante revisiones anuales y analíticas en animales adultos y semestrales en senior. Evitar la automedicación y mantener una correcta hidratación también es clave.
La forma aguda puede ser reversible si se trata rápidamente. La crónica no tiene cura, pero puede controlarse.
No suele causar dolor directo, pero sí malestar general si no se controla.
Depende del estadio y del manejo. Con tratamiento adecuado, muchos animales mantienen buena calidad de vida durante años.
Sí, especialmente la forma crónica en gatos senior.
No siempre, pero es un síntoma que debe valorarse clínicamente.
En Centro Veterinario Arakela, en Aravaca (Madrid), realizamos diagnóstico y seguimiento de enfermedades renales con un enfoque individualizado y preventivo. Si has notado cambios en el consumo de agua, apetito o peso de tu mascota, una revisión puede marcar la diferencia.
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