« Cuanto más indefensa es una criatura más derecho tiene a ser protegida. »
Las patologías mamarias en perros y gatos pueden empezar con un bulto pequeño, una mama inflamada o una secreción que al principio parece poca cosa. El problema es que algunas lesiones son benignas, pero otras requieren revisión rápida, sobre todo cuando hablamos de tumores mamarios o infecciones. El Manual Veterinario de Merck recuerda que en gatas los tumores mamarios son con mucha frecuencia malignos, así que no conviene ignorar ningún cambio en la cadena mamaria.
Si vives en Aravaca, Pozuelo, Valdemarín o por la zona de Moncloa-Aravaca, detectar a tiempo una alteración mamaria puede marcar la diferencia. Aquí tienes una guía clara para saber qué síntomas deben ponerte en alerta, qué tipos de patologías mamarias existen y cuándo debes acudir al veterinario.
Las patologías mamarias son los problemas que afectan a las glándulas mamarias de perros y gatos. Pueden incluir inflamaciones, infecciones, aumentos anormales de tamaño, quistes o tumores. No todo bulto mamario es cáncer, pero cualquier cambio debe valorarse.
La mastitis es la inflamación de una mama. Suele aparecer con más frecuencia en hembras en lactación, aunque no es el único contexto. La mama puede verse roja, caliente, dolorosa o endurecida, y a veces hay secreción anormal.
En algunas gatas puede aparecer un crecimiento exagerado del tejido mamario relacionado con estímulos hormonales. Aunque no siempre es un tumor, desde fuera puede confundirse con una lesión tumoral y debe revisarse.
Los tumores mamarios pueden ser benignos o malignos. En perras hay de ambos tipos. En gatas, la mayoría son malignos, por lo que cualquier masa mamaria merece atención veterinaria lo antes posible.
Conviene pedir cita si notas cualquiera de estos signos:
Muchas veces el tutor ve un bultito y decide observar unos días por si desaparece. Ese retraso no suele ayudar. Una infección puede empeorar rápido y una masa tumoral puede crecer o extenderse. Cuanto antes se valore, mejor se puede planificar el tratamiento.
En perras adultas y senior los tumores mamarios son relativamente frecuentes. Algunas masas son benignas, pero otras no. También pueden aparecer mastitis u otras alteraciones inflamatorias. Si notas una mama diferente al resto, no conviene dejarlo pasar.
En gatas hay que ser especialmente prudentes porque la proporción de tumores malignos es alta. Un bulto pequeño ya justifica revisión. En estos casos, actuar pronto suele ser mucho más importante que esperar a ver cómo evoluciona.
En consulta se revisa el tamaño, la consistencia, el número de mamas afectadas y el estado general del animal. Según el caso, pueden hacer falta pruebas como citología, histología, radiografías o ecografía para saber de qué tipo de lesión se trata y si necesita cirugía.
En Centro Veterinario Arakela contamos con radiología, ecografía, laboratorio y quirófano, lo que permite estudiar muchos de estos casos con más rapidez y claridad.
Si vives en Aravaca, Pozuelo, Valdemarín o Moncloa-Aravaca, tener cerca una clínica con diagnóstico por imagen, cirugía y seguimiento veterinario facilita mucho actuar a tiempo. En este tipo de problemas, la rapidez y el control del caso importan bastante.
En Arakela también disponemos de medicina interna, cirugía, diagnóstico por imagen, oncología veterinaria y medicina felina, servicios especialmente útiles cuando aparece una alteración mamaria en perros o gatos.
No todas las patologías mamarias se pueden evitar, pero sí se pueden detectar antes. Revisar de vez en cuando la cadena mamaria, acudir a controles veterinarios y consultar pronto si ves un bulto o inflamación ayuda a llegar antes al diagnóstico.
“Notamos un bulto pequeño en una de las mamas de nuestra perra y en Arakela nos atendieron muy bien. Nos explicaron las posibilidades con claridad y nos indicaron enseguida qué pasos seguir. Se agradece mucho tener una clínica así cerca en Aravaca.”
No. Puede tratarse de una inflamación, una hiperplasia o una lesión benigna, pero siempre conviene revisarlo.
Sí. En gatas los tumores mamarios son con mucha frecuencia malignos, por eso la revisión temprana es especialmente importante.
Sí. Algunas patologías mamarias son infecciosas o inflamatorias, como la mastitis, pero necesitan valoración veterinaria.
No es lo ideal. El tamaño por sí solo no permite saber la gravedad del problema.
Con exploración clínica y, según el caso, con pruebas como citología, histología y diagnóstico por imagen.
Si has notado un bulto, inflamación o secreción en las mamas de tu perra o gata, en Centro Veterinario Arakela podemos valorar el caso y decidir si necesita tratamiento, pruebas o cirugía.
Centro Veterinario Arakela
C. de la Golondrina, 31, Moncloa - Aravaca, 28023 Madrid
Tel.: 910 18 47 99
Móvil: 675 46 83 81
Si ves cualquier cambio en la cadena mamaria de tu mascota, llámanos y revisémoslo cuanto antes.
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